12 6 / 2012

"Tres bardos barbudos y bizarros"

A great article by Javier Losilla for El Periódico de Aragon

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/escenarios/tres-bardos-barbudos-y-bizarros_761581.html

Tienen carreras por separado, pero se han unido temporalmente para asombro y regocijo general (no por la reunión, claro, sino por la oferta). Son tres y proceden de Los Ángeles (Dorian Wood), Madrid (Sef) y Londres (Nathaniel Robin Mann). Juntos y revueltos responden por el muy acertado nombre de Beards & Tongues (barbas y lenguas), y el martes, en La Lata de Bombillas, rompiendo las distancias clásicas entre artista y espectador (actuaron entre los asistentes, estos sentados en cojines), en una suerte de chill-out esplendorosamente bizarro. Voces (excelentes, sobre todo las de Dorian y Nathaniel), acordeón, ukelele, tambor y, ocasionalmente, kalimba y guitarra eléctrica minimalistamente amplificadas (además de las percusiones más primitivas como golpear el suelo o el propio cuerpo) son las armas artísticas de estos barbudos con lenguas sueltas.

Su propuesta, que comenzó con un solo de kalimba y continuó a tres voces en un ritual casi monacal, tiene el atractivo de lo heterodoxo, la belleza de lo armado con sentimiento, y el picante de la ironía y el humor. Beards & Tongues son tres folcloristas atípicos, tres trovadores audaces, tres creadores perturbadores. Lo mismo revisan, dándole la vuelta, una pieza del repertorio tradicional mexicano (La llorona), que repasan el catálogo europeo del recopilador Alan Lomax o se sumergen en el cancionero de Las Bahamas. Eso y más: folk inglés e irlandés, melopeas gospel, ecos de Nueva Orleans, cánticos españoles en la mejor línea de Agapito Magazuela, retazos de blues portuario, aires de frontera- La oferta de este trío calavera es de difícil taxonomía, pero justo ahí reside su interés, pues, haciendo suya la máxima menos es más, dinamitan cánones y desdibujan fronteras. Sí, lo suyo entra de lleno en la imprecisión de lo bizarro, pero es una impagable apuesta por lo popular. Parafraseando una vieja canción cubana de exaltación castrista, anotemos también bizarramente: ¡Vivan los barbudos!